Máquinas de odiar
Hola a todos, no estaba muy contenta con como había quedado el blog antes asi que hoy me he decidido y me he dado una pequeña paliza para terminarlo todo de golpe. A ver si opinais que quiero saber qué os parece el cambio.
El día de hoy ha sido normalito, bueno al final. Esta mañana he estado dando vueltas para encontrar el regalo de San Valentin adecuado y al final tanta vuelta para nada, porque he comprado lo primero que tenía en mente, pero no importa, porque asi he recolectado más ideas para el futuro. Muajaja.
Esto del día de San Valentín me ha hecho reflexionar un poco, es maravilloso que siga existiendo amor en el mundo, porque hay mucha rabia contenida. Ya me ha pasado más de alguna vez de intentar entrar o salir del tren, o del metro, y que la gente que está delante meta el codo pero de una manera descarada, encima cuando les dices algo te saltan que esperes como todo el mundo, en un tono que parece que se les va a acabar el tren, pues nada, que pasen las primeras si asi son más felices (solo me ha pasado con mujeres). En esas y otras situaciones se ve que la gente está con mucho odio, estrés, rabia contenida, realmente me preocupa este modo de vida, que a muchos les hace olvidar su calidad humana. Espero no llegar nunca a ese punto de sentirme como una máquina de odiar. Me gusta pedir las cosas educadamente, agradecer a la gente que me deja paso, sonreir a los perros y sacar la lengua a los niños pequeños :P, disfruto con cada paso, sin preocuparme demasiado por llegar deprisa, ojalá nunca pierda el gusto por los pequeños detalles, que me hacen la vida más agradable.
Por cierto, se va acercando el buen tiempo (poco a poco) y ya tengo ganas de irme al parque por las mañanas a tumbarme en el cesped, aunque nunca será como el año pasado con Susi, tampoco creo que esté tan mal :D
Nada más que contaros por hoy. Muchos besitos para mi niño, eres el mejor, gracias por estar cada día conmigo, no hay dinero suficiente en el mundo para pagarte lo que haces por mí. 


