¿Estás cansado de intentar ser diferente? ¿Te cuesta encontrar a personas que se parezcan a ti? ¿La gente te mira como si fueras un marciano? ¡No te preocupes más! Todo lo que necesitas es pasar un par de noches en Radikal, Kapital, Fabrik (¡Vivan las K!), pero por si eso no es suficiente, aquí está todo lo que tienes que hacer para, por fin, sentirte integrado:
Antes de entrar en materia hay una serie de cosas que deberías cambiar;
-La ropa: Mete en un bidón toda tu ropa que no sea de marca y quémala en lo más hondo del infierno. A partir de ahora sólo puedes llevar ropa de marca Radikal, Rottweiler, Sonique, El Nino, Tommy, Bershka, y camisetas de las fiestas en macro-discotecas a las que hallas asistido, aunque estén tan viejas que parezcan sacadas del atrezzo de “Thriller”. Otra cosa más, olvida eso de lavar la ropa, en tus pantalones de elastán blancos tiene que verse reflejado lo que te ha ocurrido las pasadas semanas, eso aumentará tu caché. Si eres chico ahorra para un polo de Tommy (porque cuesta lo suyo), y serás el terror de las nenas (tampoco lo laves, no hasta que cuando te lo quites se mantenga sobre si mismo y vaya caminando hasta la lavadora).
-La música: Está sección será la más simple de todas. Debes pasar de todos los grupos que te gustan y apuntarte a cualquiera que empiece por “DJ” el hardcore, el progressive, etc. Aunque si lo prefieres también puedes escuchar reggeaton, así en la discoteca se te restregarán las guarrillas que se creen protagonistas de un video clip (capitulo aparte). También está permitido si quieres ir de “soy diferente” que te guste algún grupo tipo Evanescence y The Rasmus, quedarás de alternativo y sabio de la música entre tu nueva pandilla.
-Tus amigos: Nada de empollones ni amigos raritos, tu “peña” debe contar con un cabecilla, que será el que tenga la cabeza más cuadrada, el coche más tuneado y la novia más putón, y una cabecilla, la malota sin más. También debe haber unos cuantos y cuantas con los que salir para no parecer unos mierdecillas, ya sabes, muchos mierdecillas es igual a un excremento de elefante, algo que da miedo que te caiga encima.
-Tu coche: El modelo puede ser cualquiera, solo tiene que estar tuneado hasta las cejas, aunque te darás cuenta que la mayoría de estos coches ton-tunning, son SEAT, peugeot, etc., que un día heredaron de sus padres. El color preferiblemente chillón, con neones por dentro para que parezca una cabina de rallos UVA y unos faldones para ir barriendo la carretera (el ayuntamiento estará muy orgulloso de ti).
-El resto de tu vida: No existe, no te gusta pensar, te gusta beber, fumar, drogarte y salir de fiesta. Respecto a los estudios, no tienes, estás en una academia porque te obliga “tu vieja” para sacarte el graduado, pero tú pasas, porque lo que quieres es trabajar o vivir de tus padres.
Si eres una chica y sueñas con ser así hay un capítulo aparte para ti, aunque es muy sencillo (las cosas complicadas te “rallan”). Tus temas de conversación no deben ir más allá de ropa, chicos y meterte con otras chicas (por la espalda), tu lema es la hipocresía y el puterío, pero debe quedar oculto bajo una máscara de: “Los tíos son todos unos cabrones y paso de ellos como comer mierda, o sea.” Y “Fulana y Pepita, A.P.S.” (amigas para siempre).
Amorosamente (olvida lo que significa “amor”), no podrás llegar más allá de un rollo o una relación superficial (que caduca a los 6 meses), los chicos que te gustan son los que te tratan como una basura, y cuando haya alguno a quien tú gustes, saldrás con él y le pondrás los cuernos, a la par que le utilizarás para pagar con él tus enfados. Pero después no dudarás en delante de tus amigas presumir de que lleváis juntos mucho tiempo (cuando sólo se queda los sábados y el resto de la semana te olvidas, es realmente fácil). Ya lo ves, serás la chica ideal.
Olvida el concepto de amistad, todas las chicas son rivales a las que destruir hablando mal de ellas, y todos los chicos son simplemente bultos que intentarás camelarte solamente para subirte la autoestima.
Pasar desapercibido/a hoy en día es complicado para nosotros los “raros”, pero en cuanto la masa de borregos te engancha, será coser y cantar dejarse llevar por la corriente, es una vida cómoda donde las halla, actúas como todos los demás, ni siquiera tienes que plantearte dilemas morales. ¿Para qué pensar si otros lo pueden hacer por ti?.
Saludos.
Rosa.